¿Cómo probar el funcionamiento de un nuevo envase antes de lanzarlo al mercado?

Fecha de publicación:
2026.08.04
Crear y desarrollar un nuevo producto cosmético siempre es un proyecto apasionante, pero también implica numerosos riesgos y desafíos si no se presta suficiente atención a los detalles. La mayor parte del esfuerzo suele centrarse en el propio producto, aunque el envase desempeña un papel igual de importante en la experiencia del cliente. De poco sirve que el producto sea excelente si el frasco tiene fugas, el dosificador resulta difícil de utilizar o el tapón no cierra correctamente. Tanto si estás lanzando una nueva marca de cosmética como si ya diriges un negocio consolidado, merece la pena probar cuidadosamente el envase antes de su lanzamiento al mercado. En esta entrada del blog repasaremos los aspectos más importantes que debes tener en cuenta al probar un envase.

Empieza con una pequeña cantidad de muestras

Especialmente para las empresas que están empezando, es importante no pedir inmediatamente miles de unidades de envases. Resulta mucho más rentable probar varios tipos de envases y tomar la decisión final basándose en la experiencia obtenida. Incluso después de unas pocas semanas de uso es posible recopilar información muy valiosa.

Conviene probar diferentes soluciones, por ejemplo:

  • frascos airless para fórmulas sensibles,
  • frascos con cuentagotas para sérums,
  • frascos con bomba dosificadora para lociones corporales o jabones líquidos,
  • botellas de PET o HDPE para champús y productos de limpieza,
  • tarros de distintos tamaños para cremas y bálsamos.

Comprueba la compatibilidad

No todos los materiales de envasado reaccionan de la misma manera con todos los productos. Un sérum con aceites esenciales, un cosmético con ingredientes ácidos o una manteca corporal de textura densa presentan propiedades completamente diferentes.

Comprueba que:

  • el sistema dosificador funcione correctamente,
  • el tapón no presente fugas,
  • la textura del producto no cambie,
  • el producto no reaccione con el material del envase,
  • el producto siga siendo fácil de dosificar incluso después de un uso prolongado.

Esto es especialmente importante en el caso de los cosméticos naturales o sin conservantes. Estas pruebas suelen revelar problemas que no se detectaron durante la fase de desarrollo del producto.

Simula el uso en condiciones reales

Los clientes no utilizan los productos cosméticos en un laboratorio. Los frascos terminan en bolsos, maletas o cuartos de baño, donde están expuestos a cambios de temperatura, humedad e incluso golpes accidentales.

Es recomendable comprobar:

  • cómo resiste el envase el transporte,
  • si soporta varias caídas,
  • si el tapón permanece bien ajustado,
  • si el dosificador sigue funcionando correctamente después de 30–40 aplicaciones consecutivas,
  • si el producto no se derrama cuando se almacena boca abajo.

De este modo podrás detectar y corregir posibles problemas antes de que el producto llegue al mercado.

Pide una opinión sincera a usuarios reales

La prueba más valiosa siempre es la que se realiza en condiciones reales de uso. Entrega muestras a compañeros, familiares o a algunos clientes potenciales y pídeles una opinión honesta.

Presta atención, por ejemplo, a si:

  • resulta cómodo de utilizar,
  • dispensa una cantidad adecuada de producto o demasiada,
  • el tapón es fácil de abrir,
  • el envase transmite una sensación de calidad premium,
  • volverían a comprar el producto con este tipo de envase.
En muchas ocasiones, un pequeño cambio puede mejorar considerablemente la experiencia del usuario.

Piensa también en la logística

El envase no está pensado únicamente para el consumidor, sino que también debe soportar las condiciones de almacenamiento y transporte. Conviene comprobar si puede apilarse de forma estable sobre palés, su resistencia a los daños y el espacio que ocupa durante el transporte. Un frasco o un tarro bien elegido no solo resulta atractivo desde el punto de vista estético, sino que también puede ayudar a reducir los costes logísticos.

No te fijes únicamente en el precio y el diseño

Como empresa que está comenzando, es natural que la rentabilidad sea una prioridad. Sin embargo, un envase económico pero poco fiable puede acabar resultando mucho más caro debido a reclamaciones, sustituciones y pérdida de clientes. Lo ideal es elegir un envase que no solo tenga un precio competitivo, sino que también sea fiable, funcional y esté alineado con la imagen de la marca a largo plazo. Además de la apariencia, es importante apostar por un uso sencillo, fiable y cómodo.

El envase es mucho más que un simple recipiente: constituye una de las partes más importantes del producto. Un envase correctamente probado no solo resulta rentable a largo plazo, sino que también refuerza la credibilidad de la marca y contribuye a fidelizar a los clientes. En All In Packaging encontrarás todo lo necesario para lanzar con éxito un nuevo envase al mercado.